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Cómo elegir una encuadernadora para la impresión de menús

Cómo elegir una encuadernadora para la impresión de menús

La impresión de menús tiene fama de ser un trabajo sencillo. Es de tirada corta y repetitivo, y es cierto, pero reúne tres cosas que por separado ya son incómodas: una cubierta gruesa, a menudo plastificada; hojas plastificadas que se resisten a plegarse con limpieza; y la necesidad de que el menú abra completamente plano sobre la mesa.

La limitación es el plastificado, no el grosor

Una cubierta plastificada es un sándwich, y al plegarla se comprime una cara y se estira la otra. Con un radio de pliegue cerrado, el film puede agrietarse a lo largo del lomo y la recuperación elástica es mayor que en papel sin estucar, de modo que el folleto tiende a quedarse abierto en lugar de cerrado. Por eso el trabajo de menús se beneficia de un paso de hendido previo al plegado y de una máquina que pliegue con firmeza y no con rapidez.

Ver también Cómo elegir una encuadernadora para un flujo de impresión digital

Si su máquina actual deja menús que no se quedan cerrados, ese único síntoma suele apuntar a la calidad del pliegue y no al grapado.

El corte frontal se justifica

Los menús suelen reimprimirse sin rediseñarse, así que la coherencia entre tiradas importa: el cliente verá el menú del mes pasado y el de este mes uno al lado del otro. El corte frontal en línea escuadra el borde delantero en todos los ejemplares, de modo que una reimpresión coincide con la tirada anterior sin una fase aparte de guillotina y sin que el operario tenga que escuadrar a mano una pila plastificada.

Tiradas cortas y plazos ajustados

Los restaurantes reimprimen con poco aviso, en cantidades pequeñas y rara vez en un momento cómodo. Eso hace que el tiempo de cambio y la entrega en el día importen más que la velocidad de ciclo. Una máquina que se reajusta rápido entre un menú y el siguiente trabajo vale más aquí que otra que corre más pero tarda más en prepararse.

Qué especificar

Una plataforma que admita su hoja plana más grande con margen de sobra, plegado firme, una recortadora frontal en línea y una capacidad de lomo ajustada al menú más grueso que produzca. El corte lateral vale la pena si los formatos de sus menús varían de anchura entre trabajos.